Volvamos atrás en el tiempo. Año 2015, otoño. Cenando con mis padres y mi hermana les anunciamos que hemos decidido pasar nuestras vacaciones de verano de 2016 en Nueva York.
Era un viaje soñado desde hacía mucho y teníamos intención de planearlo con mucho tiempo e ir ahorrando para poder afrontarlo. Un reto de casi un año para tener el viaje perfecto en La Gran Manzana.
La sorpresa fue mayúscula cuando mi padre se queda muy serio y de repente, sin previo aviso y sin consultar con nadie, dice que vamos a ir todos juntos. Que para ellos también es un destino soñado y qué mejor, que disfrutar la experiencia como un viaje familiar. Aún recuerdo las caras de sorpresa de todos, sobre todo de mi madre y mi hermana que jamás hubieran esperado una reacción así.
Así que aquel otoño de 2015 nos pusimos todos en marcha para planear cada detalle y que todo saliera perfecto.
He pospuesto este blog durante mucho tiempo porque se, ahora que empiezo a escribir, que va a ser toda una odisea encontrar la mejor manera de explicarlo y daros todos los detalles posibles. Se hará lo mejor posible. ¡Vamos a ello!
Vuelos:
Para nosotros la clave estuvo en coger los vuelos con más de 10 meses de antelación. Puede sonar a locura, pero cuando buscamos buenos precios en aviones, normalmente conseguiremos mejor precios con muchísima antelación, pillando ofertas o bien esperando al último momento.
Viajamos con la compañía Delta, combinado con Air France en un vuelo directo Barcelona - Nueva York, llegando al aeropuerto JFK.
Alojamiento:
Viajar en familia tiene sus ventajas y es que dormir en Nueva York no es barato. Si vais en grupo, elegir un apartamento puede ser vuestra mejor opción. Además, disponer de cocina os permitirá ahorrar algo en las comidas si desayunáis y cenáis allí la mayor parte de los días.
Eso si, no es demasiado fácil encontrar supermercados con variedad de productos y precios razonables en Manhattan.
Estuvimos mucho tiempo rebuscando en Booking y AirBnB hasta encontrar una opción correcta de precio, en Manhattan y con buena comunicación con transporte público.
He intentado encontrar nuestro apartamento para poder dejaros el enlace, pero parece que 8 años más tarde ya no es una vivienda de alquiler vacacional.
De todos modos, a modo orientativo, estábamos en la 59th Street, justo frente al Queensboro Bridge. Una ubicación que nos pareció perfecta desde el primer momento, estando bastante en medio de todos los puntos de interés.
Dinero:
Como ya se entiende, en Nueva York no vamos a poder usar nuestros euros. Allí se paga en dólares.
Nosotros nos llevamos dinero cambiado desde aquí, habiéndolo gestionado con nuestro banco previamente y también optamos por hacer algunos pagos con tarjeta.
En aquella época todavía no conocíamos las tarjetas tipo Revolut, que ahora tenemos. Nos hubiese ayudado a no perder dinero en los cambios.
Aún así, consultad con vuestro banco habitual, ya que nosotros, recientemente, hemos obtenido como beneficio que no se nos cobren comisiones por pagar en el extranjero. Parece que los bancos buscan que no contactes con otras entidades...
Visado:
Para poder entrar en Nueva York, o en EEUU en general, necesitáis obtener el ESTA. Se trata de un visado que nos permite acceder al país en condición de turista.
Nos sirve durante 2 años. Debemos tener también el pasaporte en vigor. Tiene un coste de 21 dólares por persona.
El trámite es sencillo, pero es importante hacerlo con cierta antelación a nuestro viaje por si surge cualquier contratiempo. Pensad que si no se obtiene un ESTA favorable, no nos van a dejar pasar los controles de seguridad en nuestro aeropuerto de destino.
Tarjeta turística:
Otro de los grandes enigmas cuando planeamos un viaje. ¿Busco y compro tarjeta para las entradas en las atracciones? Pues depende de la ciudad y de lo que quieras ver. No hay respuestas correctas ni incorrectas.
La City Pass nos sirve para 9 días y nos incluye lo que podéis ver en la foto que os he adjuntado.
Su precio es de 141,50€ por persona (adulto).
Juraría que han hecho cambios, ya que según mis apuntes del viaje, antes incluía 6 atracciones, pero creo que sigue saliendo a cuenta.
Se pueden comprar online y las recibes en tu casa.
Seguro de viaje y traslados:
Sobre estos dos conceptos siempre hay un amplio debate.
El seguro no es obligatorio, pero para grandes viajes, realmente es recomendable.
Soy la primera que no acostumbro a contratarlo si voy de escapada por Europa, pero en esta ocasión si que decidimos cogerlo.
Pensad que solo en tema sanidad, EEUU es un país complejo donde nada está cubierto y en caso de tener alguna incidencia con vuestro equipaje, tener un seguro os garantiza poder adquirir aquellas cosas extraviadas que más podáis necesitar.
IATI acostumbra a tener precios competitivos en seguros que incluyen lo básico para garantizar que no tendremos sustos en nuestro viaje.
En cuanto a los traslados, pues ahí ya depende mucho. Nosotros decidimos cogerlos porqué nos salía a cuenta al ser muchos, tanto para la ida como para la vuelta. Además, llevábamos bastantes maletas, grandes la mayoría, con lo que acarrearlas por ahí, a priori, no nos parecía lo ideal.
También es cierto que todos los aeropuertos acostumbran a estar muy bien comunicados con las ciudades. También creo que es importante tener en cuenta a que hora llegamos y los horarios del transporte público.
Transporte público:
Las distancias en Nueva York son muuuy grandes. Es por ello que vamos a necesitar coger metros o autobuses que nos ayuden a desplazarnos por la ciudad.
Nosotros optamos por comprar una tarjeta MetroCard de 7 días y para los días restantes, que creo recordar que solo fue 1, pagamos a parte los billetes necesarios.
Esta tarjeta se compra en las mismas estaciones de metro y tiene un coste de 1 dólar. Después añadimos en ella el tipo de billete que queremos adquirir.
La MetroCard de 7 días nos permite hacer viajes ilimitados en autobús y metro.
Excursiones o Tours:
Opciones, demasiadas, pero por suerte, para todos los gustos.
Nosotros nos decidimos por las siguientes:
- 1 día en Washington. Lo tuvimos claro desde el principio. No íbamos a volver para ver Washington, sí que nos pareció ideal incluirlo en el viaje.
Puede que os preguntéis si en esta ocasión no opté por contratar ningún freetour, ya que para mi es un clásico.
La verdad es que no. Por aquella época todavía no tenia tanta costumbre respecto a este tipo de tours.
Aún así, como me gusta ser meticulosa, os dejo las mejores opciones de freetour que existen en la ciudad para que podáis echar un ojo:
https://www.guruwalk.com/es/nueva-york?ref=do8riptlqiu31flp47xi&pro=true
¿Musical en Broadway, Partido de algún deporte...?
Puede que te hayas hecho esta pregunta al estar planeando tu viaje. Nosotros también nos la hicimos, pero al final decidimos invertir el dinero que nos hubieran costado las entradas en hacer otra actividad que nos pareció aún mejor: Sobrevolar Nueva York en helicóptero.
Si, yo, la del vértigo. Y lo pasé mal, pero fue una experiencia alucinante que recomiendo a todo el mundo.
En su momento, allá en 2016, el vuelo en helicóptero nos costó 135€ por persona. Es mucho dinero, pero solo se vive una vez y no sabes si podrás volver algún día.
Las entradas en Broadway, según el espectáculo, tienen un precio muy parecido. Y en cuanto al precio de entradas para ver partidos, pues depende muchísimo. Además, hay que revisar que haya partidos en el momento de tu visita.
Llegados a este punto dirás: ¡Carai, he leído mucho y aún no estamos con el día a día! Correcto. Este va a ser un post largo. No quiero dejarme nada, pero ahora si, vamos con la explicación por días:
DÍA 1 / DÍA 11
El primero y el último día en una ciudad siempre quedan algo relegados porqué realmente, según la hora que llegues, poco tiempo tienes de hacer algo.
Nosotros llegamos a la ciudad por la tarde y nos fuimos el último día a mediodía.
A la ida todo estupendo, pero la vuelta vino con un jet lag de regalo bastante interesante.
Si habéis ido a un apartamento, entre que llegáis, lo encontráis, descargáis y encontráis un super para comprar algo de avituallamiento, poco más se puede hacer.
Recordar que tenéis aplicaciones como NannyBag para buscar donde poder dejar vuestras maletas hasta que tengáis que ir al aeropuerto en vuestro día de regreso.
No os recomiendo cargar con las maletas por Manhattan. Lo he probado y no repetiría...
DÍA 2
En nuestro primer día oficial en La Gran Manzana decidimos ir a conocer uno de los mayores símbolos de la ciudad,
La Estatua de la Libertad.
La Estatua de la Libertad lleva dando la bienvenida a los extranjeros que llegan a la ciudad desde 1886.
Fue un regalo de Francia a la ciudad de Nueva York para conmemorar el centenario de la independencia de EEUU en 1876.
En el pedestal encontraremos un museo donde se nos explica la historia de su instalación en Nueva York.
Aunque pueda parecer que medir 93m de altura no es mucho, sientes realmente su grandeza cuando estás a los pies de la estatua.
Diviértete viendo a la gente tumbarse en el suelo para sacar las mejores perspectivas.
Os recomiendo comprar las entradas de manera anticipada para evitaros colas. También es importante llegar a primera hora si queremos evitar aglomeraciones.
Las hay de diferentes tipos según a que altura de la estatua queráis llegar (solo isla, pedestal, corona...)
En nuestro caso y siempre pensando eso de que solo se vive una vez, elegimos las entradas que te permiten subir hasta la corona.
Estas entradas incluyen los ferrys necesarios para llegar a Liberty Island, ver la isla y subir hasta la corona de la estatua, el ferry hasta Ellis Island y la visita al centro de inmigración y el ferry de vuelta. Además, te dan derecho a la audio guía que te va contando todo lo que vas visitando.
En nuestro caso cogimos la salida desde Battery Park, al sur de Manhattan, pero también es posible coger la salida desde Staten Island.
El coste de este tipo de ticket está en los 25,30 dólares aproximadamente.
Os dejo la web desde donde podéis comprar la visita:
Tened en cuenta que no existe ningún tipo de ascensor para subir hasta el mirador de la corona.
Para acceder hasta allí hay que subir unas escaleras tipo caracol. Si sufrís de vértigo, ¡suerte! no son agradables, sobre todo al bajar, pero os aseguro que vale mucho la pena.
Estas escaleras están situadas dentro de la estructura del vestido y es realmente curioso ver el acabado interior y distinguir los detalles de la cara.
Las vistas sobre Manhattan que tendremos durante todo el día son realmente bonitas, quedándonos la zona del
Wall Trade Center delante.
Una vez hemos visto hasta el último rincón de Liberty Island, tenemos que volver a la zona de ferrys para coger uno que salga dirección Ellis Island, la isla de control de inmigración.
Desde 1892 hasta 1954, Ellis Island recibió más de 12 millones de personas que habían dejado atrás sus vidas y querían vivir el sueño americano.
Normalmente los pasajeros con mayor poder adquisitivo realizaban los trámites de inmigración a bordo del barco en el que llegaban, pero el resto de personas que llegaban a Nueva York, debían visitar Ellis Island para poder conseguir el acceso a la ciudad.
Recordad que el ticket incluye audio guía, con lo que tendréis a un narrador contándoos toda esta historia al detalle a medida que avancéis por el edificio.
Desde Ellis Island también tenemos unas vistas magníficas sobre el sur de Manhattan. No os vayáis sin verlas y sacar una decena de fotos.
* Tip: En la cafetería de Ellis Island se puede comer a un precio razonable. Mi memoria sigue recordando las hamburguesas que comimos allí.
Visitar las dos islas os va a llevar unas cuantas horas, tenedlo en cuenta para no planificar en exceso ese día. Nosotros volvimos a Manhattan alrededor de las 17h.
A nuestro regreso a Battery Park decidimos hacer una primera parada de compras que nos habían recomendado: fuimos a los grandes almacenes Century 21, en 22 Cortlandt Street, frente a la zona cero.
No somos adictos a las compras ni nada parecido, pero hay que reconocer que en EEUU puedes encontrar algunas marcas a un precio mucho mejor que el de España. Por ejemplo, Levi's o GAP.
DÍA 3
¡Llegó el día de conocer Washington DC!
Quizás os pueda parecer que nos fuimos de Nueva York muy pronto habiendo visto solo Liberty y Ellis Island, pero fue algo totalmente estratégico.
En estos dos días no necesitamos tarjeta de transporte público (para bajar a Battery Park pagamos el ticket suelto) y tampoco necesitábamos activar la City Pass.
La excursión a Washington dura unas 15h. Pensad que solo en ida y vuelta ya se van 8h, 4 de ida y otras 4 de vuelta.
Es un día intensito donde veremos mucho en poco tiempo, pero os garantizo que vale la pena.
Nada más llegar, la primera parada del día acostumbra a ser el Cementerio de Arlington. Todos los habréis visto en multitud de películas y series. Se trata de un cementerio militar muy próximo al Pentágono. En él, por ejemplo, podremos ver la tumba del presidente John F. Kennedy o la del soldado desconocido.
La solemnidad del cementerio, sus tumbas bien ordenadas por zonas y todas con la misma lápida blanca... Es algo que hay que ver en directo.
La siguiente parada se realiza para visitar el
Monumento Memorial de Iwo Jima, en honor al cuerpo de marines de los EEUU. Está a poca distancia del cementerio.
Washington tiene muchos memoriales de guerra, ya lo iréis viendo...
Después el autobús acostumbra a darnos una vuelta por el barrio/ciudad de Georgetown.
Siguiendo con los memoriales, también se visitan el Memorial a la Guerra de Vietnam y el Memorial a la Guerra de Corea.
La siguiente parada también es de esos sitios que hemos visto en mil películas y series y que nos dejan con la boca abierta cuando nos vemos allí, el
Monumento a Lincoln con el
Obelisco al fondo, tapando el edificio del
Capitolio.
¡Que grande es la estatua de Lincoln y cuantos detalles tiene! Toda una solemnidad de monumento.
Nos dejaron bastante rato en esta parada para que pudiéramos recorrer bien el momento y los alrededores. Es un punto muy turístico y veréis que hay aglomeración de gente.
Y de aquí a otra visita importante en la ciudad, aunque quizás la que me supo a menos de todo lo que vimos.
El autobús nos deja junto a
La Casa Blanca, la residencia del presidente de los EEUU. (Mientras escribo esto, Trump acaba de salir elegido por segunda vez en su historia como presidente estadounidense).
No vamos a poder acércanos mucho al edificio y solo podremos verlo desde una de sus caras. Es por ello que te quedas con sensación de poco.
También tened en cuenta que en todas las paradas vamos con un guía que nos da la explicación pertinente. No es solo sube y baja del autobús sin ningún tipo de comentario sobre lo que vamos conociendo.
La última parada del día nos deja frente al Capitolio, en el National Mall. La mayoría de excursiones acaban allí y te permiten un tiempo libre de 2h para comer y visitar aquello que prefieras.
En nuestro caso y, reconozco que a petición mía, nos fuimos a visitar el
Museo del Aire y el Espacio del Smithsonian.
Este cuenta con la mayor colección de artefactos espaciales y de aviación del mundo. No quería irme de Washington sin haberlo podido visitar.
La entrada es gratuita y, aunque las 2h de tiempo libre se os pueden quedar cortas, da tiempo a visitar las salas más importantes del museo.
¡Os lo recomiendo encarecidamente!
Quizás penséis que se podría ver más o que no ha valido la pena. Obviamente es cuestión de gustos. A nosotros nos pareció que como una aproximación a la ciudad, está lo suficientemente bien.
No es lo mismo que pasar unos días en ella, pero considerábamos que iba a ser muy extraño que en algún momento volviéramos para pasar unos días allí.
DÍA 4
A este día le vamos a llamar el día de los museos y Central Park.
Amaneció lloviendo y nos pareció el plan perfecto.
Empezamos nuestro día, bajo paraguas comprados en una tienda bajo nuestro apartamento, encaminándonos hacia el Guggenheim. No queríamos entrar, pero si ver el edificio por fuera ya que, como su hermano español, tiene una arquitectura realmente curiosa.
Nuestro objetivo en cuanto a museos era ver dos de los más importantes de la ciudad, que curiosamente, además están uno frente al otro, bordeando Central Park.
Empezamos visitando el
MET, The Metropolitan Museum of Art. Es un museo realmente enorme y podría llegar a considerarse como un colección de distintos museos dentro de un mismo edificio.
Abarcarlo todo es realmente ambicioso y nos puede llevar muchas horas, por lo que mi consejo es que pidáis el mapa al entrar y decidáis que zonas son las que más os interesan.
Está especialmente recomendado subir a la planta superior y acceder al MET Observatory desde donde podremos descansar un rato y disfrutar de las vistas sobre Central Park.
Nosotros nos decantamos por visitar en primer lugar la zona egipcia, siguiendo por la zona de arte y arquitectura árabe y acabamos recorriendo las salas de arte europeo, donde pudimos ver algunos de los cuadros más representativos de Van Gogh, uno de mis artistas favoritos.
Al terminar la visita en el MET, pusimos rumbo a Central Park, que se encuentra justo enfrente. Nuestro siguiente objetivo del día estaba justo en el otro extremo del parque, el Museo de Historia Natural.
Para llegar hasta él hay que cruzar el parque siguiendo las instrucciones para llegar al
Belvedere Castle. Luego solo tenemos que seguir a la derecha del castillo hasta la salida de la W79th Street y llegamos al museo.
El Museo de Historia Natural es el más grande del mundo de este estilo. Y si habéis visto Noche en el Museo, os sonarán muchas de sus salas.
Sus colecciones son realmente increíbles. A nosotros nos encantó toda la zona dedicada a dinosaurios. Incluso habiendo estado en otros museos de historia natural, todo el contenido de este, en concreto, nos dejó con la boca abierta.
Para comer, podéis optar por hacerlo en una de las cafeterías que hay en los museos. Los precios, por aquel entonces, eran bastante razonables, aunque tampoco había excesiva variedad de opciones.
Al terminar la visita al museo y, aprovechando que había dejado de llover, bajamos hasta la W72th Street, donde encontramos el Edificio Dakota, conocido por ser el hogar de John Lennon y frente al cual recibió el disparo que acabó con su vida.
Justo frente al edificio, si cruzamos la calle y entramos al parque encontraremos
Strawberry Fields, una zona dedicada al ex-Beatle y donde encontramos un mosaico dedicado a
Imagine.
Acostumbra a haber algún músico tocando algunos de sus éxitos.
Si seguimos bajando por el parque hasta la altura de la W66th Street, encontramos Sheep Meadow, un grandísima explanada de césped, con apenas unos árboles donde encontraremos a gente haciendo picnic, practicando algún deporte o simplemente sentada disfrutando del aire libre y la paz en medio de una de las ciudades más locas del mundo.
Si seguimos avanzando por el parque hacia el sur, acabamos llegando a la salida del extremo oeste donde encontramos Columbus Circle, una gran plaza con una estatua de Colón en el centro.
Justo al llegar a esta plaza pudimos completar uno de los retos más absurdos pero factibles que llevábamos para nuestro viaje: Ver a un famoso en Nueva York; Y es que de golpe apareció un autobús del que se bajó Jason Derulo con un grupo de bailarines y dieron un espectáculo en la plaza y algunas calles de Central Park.
(¿Te pasó algo parecido a ti? ¿A quien viste? Te leo en los comentarios).
Llegados a este punto y con el tiempo aún haciendo tonterías, paseamos sin prisa por las calles cercanas al parque hasta acabar llegando a nuestro apartamento.
DÍA 5
Para este día nos preparamos para conocer la zona de Midtown y sus mejores rascacielos, porqué si algo tiene Nueva York son muchas alturas desde las que contemplar la ciudad.
Empezamos desplazándonos hasta la 57th Street con la 5a Avenida para empezar nuestro recorrido delante del Hotel Plaza, uno de los muchos hoteles icónicos de la ciudad.
Seguimos bajando por la 5a Avenida descubriendo tiendas de lujo y otros edificios emblemáticos como la
Torre Trump, de la que podemos visitar el hall de entrada.
Nos detenemos para nuestra primera parada en la Catedral de Sant Patrick. De estilo gótico francés, se trata del templo más grande que se pueda encontrar en Nueva York.
El templo abre todos los días de 6.30 a 20.45h y se puede visitar de manera gratuita.
Es realmente singular encontrar un templo de estas características rodeado de rascacielos.
A la derecha de la Catedral, pasando a la 6a Avenida está el Radio City Music Hall. Conocido como uno de los mejores teatros de la ciudad y ubicado en los bajos de nuestro primer rascacielos del día, el Rockefeller Center.
Este complejo arquitectónico está compuesto por 19 edificios y, para mi gusto, tiene una de las mejores vistas de la ciudad.
También es ampliamente conocido por albergar el mayor árbol de Navidad de la ciudad junto a una pista de patinaje sobre hielo.
El mirador del Rockefeller Center se llama Top of the Rock, y como decía, bajo mi opinión tiene una de las mejores vistas que se pueden conseguir en Nueva York.
Ubicado en la planta 86 del edificio, nos ofrece vistas 360º sobre la ciudad.
La entrada al observatorio era una de las que iba incluida en el City Pass.
Al bajar del edificio, en la plaza interior donde colocan el enorme árbol de Navidad, encontrareis una de las tiendas de Lego más grandes de la ciudad, con algunas construcciones muy características de la ciudad.
Si seguimos bajando la 5a Avenida, entre la 47th y la 48th Street encontraremos la NBA Store. Aunque no tengáis pensando comprar nada, os recomiendo entrar a echar un vistazo. Encontraréis muchos puntos de interés dentro de la tienda y el personal está acostumbrado a recibir turistas que solo quieren curiosear.
Y un pelín más abajo, en la 46th encontraremos la
Biblioteca Pública de NY, que al ser un edificio público, podemos visitar de manera gratuita, respetando los espacios de estudio y manteniendo un silencio estricto.
Justo al lado de la biblioteca se encuentra Bryant Park, uno de los pulmones verdes de la ciudad y una buena opción para realizar una parada para comer si nos ha pillado la hora por aquí.
Si bajamos hasta la 43th Street. y nos desplazamos a la derecha para llegar a Madison Ave, encontraremos Grand Central Terminal.
Otros de los puntos más conocidos de la ciudad y que hemos visto en nuestras pantallas multitud de veces. (Ya veis que esto viene siendo un continuo en la ciudad...)
Se trata de una de las estaciones de trenes más grandes del mundo, teniendo a diario más de 500.000 pasajeros. Además, se trata de un edificio que representa magníficamente el Beaux Art.
En la planta inferior de la estación encontramos un gran sótano con más de 50 puestos de restauración. Otro sitio perfecto en el que parar a comer. Fue nuestra elección para este día.
Al fondo, cruzando la estación y volviendo a salir a la calle, encontramos el
Edificio Chrysler. Su reluciente e inconfundible aguja, es otro de los muchos emblemas de la ciudad.
El vestíbulo modernista se utiliza como sala de exposiciones para los modelos Chrysler.
Cuesta un poco de ver desde la calle, pero destacan las gárgolas de su torre.
En su interior encontramos también un friso decorativo con estilizados tapacubos y gárgolas plateadas, diseñadas para parecerse a los tapones de radiador alados de los vehículos Chrysler.
Y siguiendo con nuestra caminata, porqué hoy el día va de hacer piernas, seguimos bajando hasta llegar a la 34th Street por la 5a Avenida. Allí nos encontraremos con nuestro segundo rascacielos de el día, el Empire State Building.
Con la City Card tendremos derecho a subir dos veces a sus miradores durante un mismo día. Lo más recomendable es hacerlo tanto de día como de noche para disfrutarlo en todo su esplendor.
El
Empire State Building es sin duda el rascacielos más famoso de la ciudad. Se inauguró en 1931y desde entonces, hasta King Kong ha subido a sus alturas. El edificio tiene 443m de altura, gracias a la aguja de amarre para dirigibles que se construyó en la parte superior. Así superaban a otros edificios de la ciudad.
La aguja, que ahora alberga un canal de televisión, se ilumina por las noches para conmemorar festejos o eventos. Nosotros justo pillamos un día en que se iluminó con los colores de Fútbol Club Barcelona para conmemorar la apertura de una oficina del club en Nueva York. El resto de noches, tenía los colores de la bandera estadounidense.
Los miradores se encuentran en los pisos 86 y 102.
A pocos pasos del Empire encontramos el centro comercial MACY's, que es el más grande del mundo.
Desde el centro comercial, si vamos a la derecha hasta Broadway y subimos hasta la 42th Street, encontramos Times Square, la plaza más famosa de Nueva York y una auténtica locura en cuanto te adentras en ella.
Es el símbolo del animado barrio de los teatros y del propio Broadway. Aquí cada fin de año millares de estadounidenses y otros turistas celebran la entrada al nuevo año.
Sus carteles luminosos, pantallas gigantes y las tiendas que encontramos aquí le dan un ambiente muy especial.
Os recomiendo sentaros un rato en las gradas que hay al final de la plaza, delante de la tienda de M&M (visita obligada) y dejaros llevar por las sensaciones y el alboroto constante de Times Square.
DÍA 6
Empezamos un nuevo día haciendo la excursión de Contrastes de Nueva York.
En este tour, en el que vamos en autobús nos llevan a conocer algunas calles del barrio del
Bronx, así como las inmediaciones del estadio de los
Yankees.
Posteriormente nos darán un paseo por el barrio de Queens, donde veremos grandes contrastes entre las diferentes culturas que se han establecido en la zona y acabaremos el tour visitando algo de Brooklyn.
Durante todo el recorrido, el/la guía que nos hayan asignado nos irá explicando los detalles de todo lo que estamos visitando y dándonos contexto para esta mezcla cultural que podemos ver en los barrios.
El autocar nos dejará en ChinaTown al mediodía, con lo que nos va perfecto para dedicar la tarde a conocer el DownTown y el Lower Manhattan.
ChinaTown se encuentra en Canal Street y, como ya sucede en otras ciudades del mundo, en apenas pocas calles encontramos una concentración masiva de locales de todo tipo regentados por personas chinas. La decoración de las calles también se ha elegido al detalle.
Muy cerca, en Mulberry Street encontramos Little Italy, que fue donde aprovechamos para comer ese día. Ya que estamos en la zona, vale la pena darse una vuelta por sus calles y dejarse llevar por estas "delegaciones" de otros países.
A pocas calles de distancia encontramos el barrio del Soho, en claro contraste de las calles por las que veníamos transitando.
De vuelta a Canal Street, cogemos el metro y nos vamos hasta Fulton Street, en el corazón del distrito financiero. Allí encontraremos, frente a la bolsa, la famosa estatua de El Toro de Wall Street (Charging Bull).
Seguimos paseando por el barrio hasta llegar a la
Zona Cero, el World Trade Center. Aquí visitamos el museo en conmemoración del atentado de las Torres Gemelas del 11 de Septiembre de 2001, así como los lagos que se han construido donde antiguamente estaban aposentados los dos edificios.
Toda esta zona te pone los pelos de punta. La mayoría aún recordábamos que estábamos haciendo aquel día cuando nos enteramos de la noticia y muchos pasamos la tele enganchados al televisor con nuestras familias. Estar aquí, ver el museo, los dos lagos... Remueve recuerdos y sensaciones.
Las vistas del
One World, el nuevo rascacielos del barrio, también impresionan. Puede subirse a su observatorio y obtener una magníficas vistas de la ciudad desde la perspectiva sur. Nosotros en este caso no subimos.
También vale la pena acercarse a una estación de metro, la de Oculus, con una forma realmente extraña y un diseño extravagante. Diseño de Calatrava, de ahí la rareza del edificio, es realmente curioso de ver.
En su interior podemos encontrar diferentes tiendas y el acceso a 11 líneas de metro. Es la estación principal del WTC.
DÍA 7
Seguimos pasando días en la ciudad y hoy toca el turno de visitar el barrio de Harlem y Morningside Heights.
Empezamos el día acercándonos a ver una misa góspel en la Antioch Baptist Church, en la 125th. Revisad bien la hora si queréis ir porqué a veces es a las 10h, pero en otros sitios he visto a las 11h.
La misa dura 3h, pero puedes irte tras la comunión, que se hace a la hora y cuarto aproximadamente.
Si quieres vivir la experiencia de una misa góspel, vale la pena pasarse por allí. Obviamente debemos comportarnos con corrección y no hacer fotos ni vídeos. Se trata de un acto religioso y hay que respetarlo. Del mismo modo, ellos te indican cuando puedes irte sin interrumpir la ceremonia.
Tras la misa y callejeando por el barrio, encontramos la tienda de
GAP Factory, en la misma 125th. Salimos con bastantes cosas dado que el precio allí es muy inferior del que podemos encontrar en España.
Realmente, Harlem nos encantó. Es un barrio que se está poniendo muy de moda por sus calles con casa unifamiliares y se respira un ambiente mucho más tranquilo que el que encontramos pasado Central Park.
Tras las compras, nos acercamos a conocer Riverside Church, una iglesia interdenominacional que puede visitarse de manera gratuita. Está ya ubicada en el barrio de Morningside Heights.
Si seguimos bajando hasta la 16th con Broadway nos encontramos la
Universidad de Columbia con su importante biblioteca y la escultura del
Alma Mater. A mi me gustó especialmente poder ver la plaza principal del campus y el ambiente que allí reinaba.
Para acabar nuestra visita a la zona de Morningside Heights, acabamos el paseo en la calle 110 con la Avenida Amsterdam donde visitamos el templo de Sant John Divine, la catedral episcopaliana de Nueva York, también con acceso gratuito.
Ya por la tarde y tras una pequeña parada en el apartamento para dejar las compras, pusimos rumbo a los muelles, al Pier 83 para subirnos a borde del crucero de Circle Lines, Harbor Lights y poder admirar como la ciudad oscurecía y se iluminaba para dar paso a la noche.
Mi madre es muy fan de los cruceros y en este viaje se intentaron cumplir las expectativas de todos. A mi no es que me disgusten, pero muchas veces no me parece prioritario. En Nueva York, creo que vale la pena. Descubrir la ciudad desde los ríos, ver sus puentes y ir viendo como se encienden las luces de la ciudad, es un espectáculo por el que vale la pena pagar. Recordad que es una de las actividades incluidas en la New York City Pass.
DÍA 8
Empezamos este nuevo día en la ciudad proponiéndonos recorrer todo lo que podamos de
Central Park durante la mañana para acabar haciendo un picnic en el mismo parque.
Nos habíamos llevado de casa un foulard enorme en el que poder tumbarnos todos. ¿Os acordáis que decíamos que buscábamos cumplir sueños y complacer a todos en el viaje? Pues todos queríamos hacer un picnic en Central Park.
Recorrer el parque al completo es algo realmente complicado. Es cierto que puedes alquilar bicis, pero pretender abarcarlo todo puede ser complejo o robarte gran cantidad de horas.
Nosotros entramos al parque por el sur, junto al recinto del Zoo (¿Habéis visto Madagascar?) y fuimos subiendo hasta aproximadamente la mitad del parque, junto al lago Reservoir.
En el camino nos encontramos con la
estatua de Alicia en el país de las maravillas,
Bethesda Terrace, con su recargada terraza y su fuente central,
The Mall, un paseo lleno de estatuas de figuras literarias, el puente
Bow Bridge, para llevarse fotos de postal, etc.
Finalmente elegimos una zona de césped cercana a Bow Bridge para montar nuestro pícnic y sentarnos a comer. Cogimos comida de los puestos que hay por todo el parque, aunque el menú se basó principalmente en Hot Dogs y Bretzels rellenos de queso.
Por la tarde, tras algún intento de siesta en el césped de
Central Park, recogimos nuestro puestecito de pícnic y cogimos el metro hasta
Brooklyn.
Allí estuvimos paseando por la zona de DUMBO. Esta zona se encuentra en Brooklyn, a la orilla del río East River entre los puentes de Brooklyn y el de Manhattan. Antiguamente este barrio estaba lleno de almacenes e industrias, pero con los años se ha ido renovando, tomado también por muchos artistas que le han acabado dando un encanto especial y convirtiéndolo en una zona de moda.
De hecho, hoy en día es uno de los barrios más caros de Brooklyn.
Acabamos acercándonos a la
Pebble Beach, una pequeña playa de guijarros, con unas gradas donde sentarse y contemplar las vistas sobre los puentes y Manhattan. Es un sitio que suele estar bastante concurrido, pero teniendo en cuenta su ubicación privilegiada, tiene todo el sentido.
Desde Pebble Beach encontraréis un camino que os lleva justo bajo el puente de Manhattan y, por el lado contrario, os acaba llevando a las escaleras de subida al Brooklyn Bridge.
Y para terminar nuestro día, cruzamos el Brooklyn Bridge y sacamos miles de fotos de todos sus ángulos. Es otro de los grandes iconos de la ciudad y un must cuando organizamos nuestro viaje a la ciudad.
En las horas centrales del día suele estar bastante abarrotado, pero temprano por la mañana y pasada la media tarde, el tráfico de turistas baja bastante.
Al bajar del puente por la salida de Manhattan dimos un último paseo por la zona de Civic Center.
DÍA 9
Si a estas alturas seguís leyendo, solo puedo daros las gracias. Está siendo un post con mucho contenido y, aunque intento que sea ameno, entiendo que alguien haya podido abandonar la lectura antes.
Vamos con nuestro penúltimo día en la ciudad.
Empezamos levantándonos bien pronto porqué nos esperaba un
helicóptero en el
Pier 6, justo al sur de la ciudad.
No voy a entretenerme mucho con esto porqué ya lo hemos comentado al principio.
Fue una experiencia tan aterradora como alucinante y no me arrepiento para nada de habernos decidido por ello en vez de hacer otra actividad.
Al acabar la aventura aérea nos fuimos hacia el transporte público para ir a otro muelle, pero en la otra punta de Manhattan. En el Pier 86, junto al Rio Hudson, en el barrio de Hell's Kitchen, nos esperaba el Intrepid, el museo del mar, aire y espacio, situado dentro de un portaviones histórico, el USS Intrepid.
Esta fue nuestra última visita vinculada con la
New York City Card.
Dentro del museo encontramos todo tipo de aviones, como un modelo Concorde, o vehículos espaciales, como el trasbordador espacial Enterprise. También podremos entrar en un submarino de guerra.
Nos pareció un visita realmente entretenida y que todos disfrutamos.
Una vez recorrido cada centímetro del museo y viendo que se acercaba la hora de comer, pusimos rumbo a la 9th Ave con 15th Street, donde se encuentra el
Chelsea Market. Un edificio, que como el nombre indica, tiene en su interior multitud de tiendas tanto de alimentación como de otros artículos. La mayoría de las tiendas tienen un gran colorido y podemos encontrar muchos comercios de artistas.
El edificio tiene un aire industrial antiguo, lo que confiere un ambiente muy único a todo el conjunto.
Tras comer y recorrer el edificio, salimos por el lado opuesto para llegar a la 10th Ave entre la 15th y la 16th Street. Yendo a la derecha, en la esquina de la 16th se encuentra el acceso al The High Line.
Antiguamente,
The High Line eran unas vías de tren elevadas en desuso. Desde 2009, arreglaron toda la zona y hoy en día se han convertido en un parque, lleno de zonas verdes, árboles y arbustos.
Con el paso de los años han ido abriendo más secciones, convirtiéndolo en un paseo verde elevado que poder recorrer con calma y alejados del bullicio inmediato de las calles de la ciudad. Abre todo los días desde las 7 de la mañana hasta las 10 de la noche y la entrada es totalmente gratuita.
Acabamos el día volviendo a Times Square y Broadway para disfrutar de nuevo de su locura innata.
DÍA 10
Y ahora si, hemos llegado a nuestro último día completo en la ciudad.
Si volvemos por un momento al inicio del post, a cuando os hablaba de nuestro apartamento, recordareis que os decía que estábamos justo frente al
puente de Queensboro. Una de las peculiaridades de este puente es que pasa justo al lado de un teleférico que lleva hasta la
Roosevelt Island, una isla situada en el corazón del
East River.
De hecho, el puente conecta Manhattan con Queens, pasando por encima de la isla.
De verlo cada día, nos acabó picando la curiosidad y decidimos empezar nuestro último día cogiendo el teleférico y visitando la isla.
Antiguamente esta isla albergaba una prisión, un hospicio y un manicomio. Digamos que no era la isla soñada, pero a día de hoy, se ha convertido en una zona residencial, aunque todavía se sigue trabajando en ello. De hecho, se pueden ver aún las construcciones del antiguo manicomio.
Destaca de esta isla la vista que nos regala sobre Manhattan.
De hecho, uno de los edificios que mejor se aprecia desde la isla es el de Naciones Unidas.
Justo hasta allí fue donde fuimos al volver a Manhattan. No es que sea un destino turístico que salga en las guías, pero aprovechando que nos quedaba cerca, decidimos acercarnos a echar un ojo.
Realmente se trata de varios edificios que destacan en la zona por su increíble colección de banderas de todos los estados miembro y por ser edificios muy altos bordeando el río y con unas medidas de seguridad bastante altas.
La siguiente visita del día y que aporté especialmente como uno de los sitios que quería ver si o si (hasta el último día me tocó esperar), fue el
Edificio Flatiron.
El Flatiron Building no destaca por ser uno de los edificios más altos de Nueva York precisamente, pero lo que destaca de él es el peculiar edificio que se adaptó al solar que tenía disponible.
La fachada nos recuerda a la proa de un barco.
Lo encontraremos en el 175 de la 5a Avenida, en la intersección con Broadway y la 23th St.
Y por último y para rematar nuestras actividades del día y, en general, de todo el viaje, nos decidimos por hacer algo que es totalmente gratuito y que ofrece unas últimas vistas impresionantes sobre la ciudad:
Coger el Ferry a Staten Island.El Ferry circula las 24h de la día, tanto para transeúntes como para vehículos y subirse es gratis.
Para cogerlo nos tenemos que dirigir a la punta sur de Manhattan, junto a Battery Park.
Al llegar a Staten Island nos dimos un paseo por la zona, tomamos algo y de vuelta al ferry para volver a Manhattan y disfrutar de las vistas de la Estatua de la Libertad por última vez.
Y hasta aquí nuestra aventura de 10 días descubriendo Nueva York y visitando Washington en 1 día.
He intentado que sea fácil de leer, centrándome en nombrar los sitios, pero sin llenarlo de detalles que puedan resultar aburridos.
Solo espero que hayas disfrutado de este post y que si planeas visitar la ciudad, pueda serte de ayuda.
Y si ya has estado y te ha servido para refrescar la memoria, no dudes en dejarme algún comentario sobre tu experiencia o sitios que visitaras y que yo no he incluido.
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