Recogida de setas en los montes catalanes: tradición otoñal
Hasta hace pocos años nunca me había interesado por esta práctica, pero gracias a mi compañero de viaje y a su familia, empecé a cogerle el gustillo y ahora no hay año en el que no pise el monte en busca de setas. Debo reconocer que no somos grandes expertos, pero de lo poquito que conocemos, traemos varios cestos llenos.
Este post se me ocurrió precisamente este sábado mientras estrenábamos la temporada. No voy a alargarme mucho, pero me apetecía compartir con vosotros esta tradición e invitaros a practicarla en alguna ocasión.
Para los más listillos ya os aviso que no pienso dar detalle del lugar al que vamos nosotros a buscar setas. Si sois unos habituales de la práctica sabréis que el secreto jamás debe ser desvelado...
La tradición de la recogida de bolets en Cataluña no se hace solo por motivos gastronómicos o comerciales si no que hay muchas familias que durante el otoño se suben a la montaña a pasar el día e intentar coger algunos ejemplares. Cada vez más se ha convertido en un entretenimiento y cada vez se encuentra a más gente buscando setas en cualquier montículo de la provincia.
¿Cuándo ir?
La temporada empieza normalmente en septiembre, siempre que hayan caído buenas lluvias, y se alarga hasta finales de noviembre. El momento ideal es salir al bosque 2 o 3 días después de un período de lluvias, en un día soleado. Las zonas de mayor altitud, como el Pirineo, son las más tempranas de la temporada. Las lluvias son el factor clave: sin humedad no hay setas, así que antes de salir conviene consultar cómo va la temporada.
Zonas conocidas en Cataluña
Sin desvelar secretos de nadie, estas son algunas de las zonas públicamente reconocidas donde los boletaires tienen más tradición:
- Berguedà y Cadí-Moixeró: una de las zonas más ricas de Cataluña, con níscalos, ceps y setas de cardo en sus bosques de pino y abeto. Las familias llevan generaciones buscando setas aquí.
- Montseny: Sant Celoni y Santa Fe del Montseny son puntos muy populares, aunque precisamente por eso la demanda es alta. Conviene madrugar.
- La Garrotxa: sus bosques húmedos favorecen una gran variedad de especies y el paisaje volcánico lo hace especialmente bonito para una excursión.
- Pirineo y Prepirineo: las zonas de mayor altitud, las más tempranas de la temporada. El Valle de Arán organiza incluso jornadas y rutas micológicas guiadas durante el otoño.
- Montañas de Prades (Tarragona): especialmente reconocidas por el rovelló, que aquí tiene una calidad excepcional gracias a la humedad del mar.
¿Qué llevar?
- Cesto de mimbre: imprescindible. No uses bolsas de plástico: provocan fermentación rápida y además impiden que las setas suelten esporas por el camino, que es clave para que el bosque se regenere.
- Navaja: para cortar la seta a ras del suelo sin dañar el micelio. Nunca arranques la seta con la mano.
- Ropa y calzado adecuado: botas impermeables, ropa de abrigo y un chubasquero. El tiempo en el monte cambia rápido.
- Móvil con batería completa y mapas offline: en muchas zonas boscosas no hay cobertura.
- Guía de setas o app de identificación: nunca de más tenerla a mano.
- Papel de aluminio: útil para envolver y separar las setas que no estés seguro de identificar hasta consultar con un experto.
Normativa en Cataluña
En Cataluña no existe una regulación autonómica de permisos obligatorios para autoconsumo, pero en la mayoría de bosques la recogida está limitada a 6 kilos por persona y día. En zonas protegidas como parques naturales pueden aplicarse restricciones adicionales o requerirse permiso específico. Antes de salir, infórmate de la normativa de la zona concreta a la que vayas. Y recuerda: si el terreno es privado, necesitas el permiso del propietario.
Seguridad: lo más importante
Quiero daros un consejo, y no por que me considere experta, ni mucho menos, pero es importantísimo no coger setas sin conocer. Si nunca se ha ido a la montaña a buscarlas yo no recomiendo a nadie que vaya solo y sin alguien con conocimiento. Hay muchísimos tipos de setas y no se pueden ir cogiendo solo por el hecho de llenar cestos, hay que cogerlas sabiendo que son comestibles y que no van a matarnos. De hecho, las autoridades recomiendan que jamás se recoja una seta no conocida y se mezcle con el resto que si conocemos, ya que podría traspasar su toxicidad.- Si no la conoces, no la cojas. Sin excepciones.
- No mezcles en el mismo cesto las setas que conoces con las dudosas. Una seta tóxica puede contaminar al resto.
- No uses rastrillo ni remuevas el suelo: dañas el micelio.
- No recojas setas rotas, deterioradas o muy jóvenes.
- Si tienes dudas al llegar a casa, lleva las setas a una farmacia o sociedad micológica para que las identifiquen.
- En caso de síntomas de intoxicación, acude al hospital con restos de las setas para facilitar el diagnóstico. Los síntomas más graves pueden tardar 8-10 horas en aparecer.
El cesto de mimbre, mucho más que tradición
El rovelló, nuestra seta favorita
Respeta el bosque
Así que ya sabéis: poneros unas buenas botas, un forro polar, coger una navaja, los cestos de mimbre y subir a los montes a divertiros y a intentar encontrar unas cuantas setas, pero siempre siempre con precaución y sabiendo lo que cogemos.
¿Te ha picado el gusanillo de las escapadas otoñales por Cataluña? Quizás también te interese nuestra escapada por la Garrotxa o nuestra ruta por Berga y alrededores.


Por que no nos dices donde los has cogido?
ResponderEliminarEsa es información secreta. Cuando aprendí a recoger setas me enseñaron que jamás debe decirse donde se ha ido a cogerlas, así que no romperé ese secreto. ;-) de todos modos, hay muchos sitios en Cataluña donde pueden recogerse como los bosques de Poblet, montañas de Berga, etc.
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